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CONTACTOS PELIGROSOS EN REDES SOCIALES


Conoce los contactos peligrosos que acechan a tus hijos en internet y redes sociales y cómo evitarlos

Quiénes son contactos peligrosos

Vivimos hiperconectados. Los dispositivos tecnológicos e Internet forman ya parte de nuestra vida cotidiana. Y nuestros hijos no son ajenos a ello.
Su incorporación a la Red ha experimentado en los últimos años un ritmo exponencial, como demuestran las últimas encuestas del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se detecta que el número de menores de 10 a 15 años que son usuarios de Internet (95,2%) supera ya a los que utilizan ordenador (94,9%).

Es en esta etapa, en la que los menores se encuentran en la transición hacia la edad adulta, donde exploran y experimentan con su propia identidad, sexualidad o relaciones sociales para mejorar su autoconocimiento y reforzar su autoestima. E Internet y las redes sociales les proporciona la oportunidad para hacerlo.

Los menores tienen en el universo virtual un mundo de posibilidades y ventajas, pero ojo, también de riesgos y amenazas. Están expuestos a contactos peligrosos y situaciones que ponen en riesgo su seguridad física y mental, desarrollando en ocasiones comportamientos conflictivos e incluso delictivos.


Uso de Internet y redes sociales por menores en España

Según el INE, en su Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares, uno de cada cuatro niños de 10 años dispone de un teléfono móvil, una cifra que aumenta con la edad: a los 11 años ya son más de la mitad y con 14 años el 90% cuenta con un dispositivo propio.

Y es que desde muy pequeños conviven con nuestros hábitos y empiezan a hacer uso e interactuar con nuestros propios smartphones y tabletas bien para jugar, ver vídeos o empezar a usar las redes sociales.

En lo que respecta a estas plataformas, donde la base es la exposición de la vida propia, el 45% asegura que lo configura en privado, el 30% limita el acceso de sus seguidores a su información personal y cerca del 25% lo establece en modo público. Entre ellos cerca del 30% deja visible el nombre de su escuela, el 90% comparte su número de teléfono y el 10% el nombre de su ciudad. Sin olvidar que la gran mayoría publican fotografías suyas con su nombre y apellidos.

Todo esto lleva a los menores a exponerse a multitud de peligros, entre ellos el de facilitar sus datos a personas con intenciones maliciosas, ser víctima de comunidades peligrosas o entrar en contacto con delincuentes, pederastas…


Comunidades y contenido peligrosos

Una de las principales preocupaciones de los padres a la hora de la protección de niños y seguridad infantil son los peligros que conllevan las ciberrelaciones no adecuadas para el menor.

Las redes sociales, los videojuegos, ver vídeos o la mensajería instantánea son los principales usos que hacen niños y adolescentes de la Red, fundamentalmente para hacer nuevas amistades o para compartir intereses comunes, y es a través de estas plataformas donde encuentran en ocasiones contactos inadecuados o inapropiados.

Si bien no todos los foros, blogs o medios sociales son peligrosos, muchas de las comunidades virtuales a las que pueden tener acceso suponen un riesgo para su desarrollo ya que encierran contenido inapropiado o propician relaciones que pueden dar lugar a acoso o ciberbullying o, en caso extremo, escondan a adultos pederastas y pedófilos que busquen hacerse con contenido privado o incluso encuentros de tipo sexual con el menor.

Red.es clasifica estas comunidades y contenido peligroso en varios tipos:

1. Pro-anorexia y pro-bulimia (integrado mayoritariamente por chicas)
2. Autolesión o “self-harm”
3. Depresión, ansiedad o ira
4. Odio o “hate-speech”, ya sea racial, religioso, sexual
5. Incitación al suicidio
6. Hábitos de vida no saludables, Alcohol y drogas
7. Pedofilia y pederastia
8. Incitación a a violencia
9. Pornografía
10. Adicción, juegos online

En España, la incitación a conductas dañinas no está tipificado como delito. Aún así, está previsto que se recoja en la nueva Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la violencia.


Tipos de contactos peligrosos

Internet es la forma de conectar casi con todo el planeta, el sitio ideal para toparte con toda clase de personas, cosas y amenazas.
Y por supuesto los menores no están exentos de encontrarse con ellos, puesto que cada vez empiezan desde edades más tempranas a navegar mediante los dispositivos.

Del mismo modo en el que van creciendo y adquiriendo conocimientos, van experimentando con las redes sociales, su identidad, con fotos, su sexualidad etc. y si en muchos casos no se recibe una buena educación digital, pueden exponerse directamente a con contactos peligrosos.

Hay muchos tipos de contactos peligrosos, por lo que está bien conocer cuáles son los que pueden poner en riesgo a los niños, tanto física como psicológicamente.

1. Ciberrelaciones: a través de diferentes redes sociales para ligar como meetic, terrachat, incluso perfiles falsos de Instagram, Facebook etc. son las herramientas perfectas para poner en peligro a un menor. Puesto que siendo tan pequeños no tienen la suficiente madurez ni información necesaria para decidir, pueden acabar compartiendo fotos de carácter sexual, datos privados de la familia, direcciones, etc.. 
La mayoría de veces son personas adultas (pederastas/pedófilos) las que están detrás de estas prácticas, que buscan su satisfacción y propio beneficio sexual, pudiendo llegar a chantajear (por ejemplo, pidiéndole dinero) al menor, para no revelar de forma pública esos contenidos. 
En peores casos, puede ser que la/el menor se cite con esa persona que ha conocido por Internet y [email protected] acabe abusando del menor, secuestrándolo, agrediéndolo… y esto puede causarle al menor tanto secuelas físicas como psicológicas.

2. Videojuegos / juegos virales: son otro tipo de contactos peligrosos con los que los menores pueden llegar incluso a poner su propia vida en riesgo. Muchos juegos están llenos de contenido violento que no es propicio para su edad, pudiendo llevarlo incluso a la práctica, dando pie a casos de acoso escolar/bullying. Los juegos virales también son otro punto alarmante que puede poner en riesgo al menor. Un caso reciente es el juego de La Ballena, diseñado para que el menor pase diferentes niveles llegando así al reto final: suicidarse.

3. Sectas: si la personalidad del menor está previamente debilitada son el blanco perfecto para estos grupos. Otros factores de riesgo son: sí la familia el menor es disfuncional, sí ha sufrido abusos o violencia, sí tiene algún trastorno de personalidad, dificultad de adaptación social… y sobre todo sí desconoce lo que implica la vulnerabilidad personal ante la manipulación.

4. Grupos violentos y terroristas: tratan de captar a jóvenes que tengan un pensamiento vulnerable, para así poder implantar sus ideas/ideología. Según la Guardia Civil y la Policía, en España hay 427 bandas violentas que buscan captar jóvenes entre 15 y 20 años, para que se radicalicen y así cometer delitos de odio. Los datos policiales reflejan que un porcentaje muy elevado de estos jóvenes padecen TDAH (Trastorno de hiperactividad). Estos grupos usan los mismos manuales de guerrilla urbana que AlQaeda y grupos similares. Aún así gracias al esfuerzo de la policía, familia y centros escolares logran debilitar a estas organizaciones.


Cuándo sospechar

Los menores deprimidos o enfadados con su realidad familiar o que han sufrido soledad, episodios traumáticos o han sido víctimas de otro tipo de violencia son los más vulnerables a los peligros que representan las comunidades en línea peligrosas. Además, una falta de comunicación con los padres sobre un uso responsable de Internet o una falta de acompañamiento son factores que aumentan el riesgo de acabar siendo víctima.

Hay que estar alerta con estas situaciones de riesgos ya que todos los menores tienen libre acceso a ellas. Las consecuencias que puede acarrearles son tan variadas como los contenidos y contactos dañinos a los que se exponen y abarcan desde daños psicológicos o emocionales, hasta físicos y económicos, pasando por conductas inapropiadas o delictivas.

Para saber si tu hijo está siendo víctima de influencias peligrosas en la Red, presta mucha atención a cualquier manifestación física o de su conducta que pueda revelar que puede estar teniendo contactos poco deseables en Internet.

Entre los síntomas que pueden ayudar a diagnosticarlo se pueden encontrar cambios en el comportamiento, conflicto de identidad, desconfianza, necesidad de atención y reconocimiento, pérdida de habilidades sociales, problemas de rendimiento escolar, problemas de convivencia o falta de trabajo cooperativo.


Cómo prevenir estos contactos

Para prevenir estos contactos y contenidos peligrosos se debe abordar a los menores desde dos áreas, la psicológica y la tecnológica.
En lo que se refiere al ámbito psicológico, se deben reforzar varios puntos:

1. Trabajar el autoestima y reforzar su personalidad para que aprendan a gestionar la opinión de los demás y no estén dispuestos a llevar a cabo acciones arriesgadas por lo que digan otros.
2. Anticiparse a su curiosidad y darles respuestas adaptadas a su comprensión y madurez antes de que las busquen por su cuenta.
3. Explicarles los riesgos a los que se exponen en internet. Cuáles son, qué consecuencias tienen y cómo deben comportarse para evitarlos.
4. Darles las pautas necesarias para hacer un uso seguro de Internet y no exponerse: no publicar contenido personal, tener claro que nunca se sabe quién está detrás de un perfil…
5. Enseñarles la importancia de denunciar este tipo de contenidos.
6. Educarles para que si ven algo que no les hace sentir bien sean capaces de comunicárselo a un adulto.

Además de esto, es importante contar con alguna herramienta informática que te ayude a validar los contactos que establece tu hijo siempre es importante en estos casos para la protección de niños y seguridad infantil en general, así que nunca dejes advertir e informar a tus hijos de los riesgos que pueden encontrar al entrar en contacto con otras personas en la red, así como de lo necesario que es la privacidad y el uso responsable del móvil e internet.

Infórmate y busca ayuda si es preciso en la tecnología para fomentar en tu hogar el uso seguro de Internet y las nuevas tecnologías, existen numerosas herramientas que te pueden ayudar a conseguirlo.


¿Qué hacer si el contacto peligroso ya se ha producido?

Si ya se ha dado un contacto peligroso de un menor, hay que ser cautelosos. 
Primero se debe valorar la información de la persona o personas que están con contacto con el menor, sus mensajes, propósitos, la información que el niño ha facilitado sobre él, las posibles amenazas, las consecuencias de no cumplir lo que le piden…
Todo ello para decidir si es suficiente con bloquear ese contacto y reportarlo a la red social o si se debe pedir ayuda a la Policía.

Desde Gaptain ofrecemos formación para abordar a los menores desde la perspectiva psicológica así como una solución para poder monitorizar su actividad digital, siempre respetando su intimidad y manteniendo un equilibrio entre supervisar e invadir su propio espacio personal.

Para ello, recomendamos nuestra herramienta de control parental así como nuestros paquetes de video formación.

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