Los menores cada vez tienen más dominio de Internet y redes sociales

Supervisar la actividad de nuestros hijos en internet y las redes sociales cada vez  es cada vez más complicado, pues en la mayoría de los casos, sus conocimentos en el tema sobrepasan los nuestros. Además hay que tener en cuenta elementos como las leyes de privacidad y el derecho a la intimidad, que pueden llegar a frenar nuestras ansias  de control y dominio sobre ellos. Y como no hay nada mejor que un caso práctico, permítenos ilustrarte con un ejemplo, para conocer algo más sobre padres, redes sociales, y la supervisión de la actividad digital de los menores.

En este caso, vamos a comentar una noticia que se hizo viral por la implicación de su contenido. Hablamos de un suceso que ocurrió en 2016 pero que sigue trascendiendo porque tiene el potencial de sentar precedentes. La situación guarda relación con una madre y su hija, donde la justicia le ha dado la razón al acceder a las redes sociales de la menor. Esta resolución estaba enmarcada dentro de un suceso penal con motivo de delito sexual y ciberacoso.

Para resumir, la madre, ante las sospechas de que algo no iba bien, entró sin permiso en la cuenta de Facebook de la menor para rastrearla. El acusado en el juicio, denunció este hecho  argumentando que la madre había vulnerado el derecho a la intimidad de su hija para detener y probar los abusos. El Constitucional dio la razón a la madre al reconocer que “en las obligaciones de velar por sus hijos menores, no se puede desposeer a los padres de la capacidad de controlarles, sobre todo en el caso de una actividad delictiva viva.” El  recurso del acusado fue desestimado y él condenado.

¿Puedo espiar a mi hijo en las redes sociales?

 Pues sí y no. Vamos a matizar. Esto es como todo, y ya se sabe que los excesos son malos. Que los padres se preocupen por los hijos y de vez en cuando se excedan en su protección es normal. Existiendo o no redes. Seguro que más de uno se enfadaba con su madre  por estar escuchando disimuladamente cuando hablábamos por teléfono o con su padre cuando vigilaba por la ventana de casa nuestra llegada con ese nuevo novio…

Está claro que en cierta manera, como padres, es algo innato y cuesta dejarlo de lado. Sin embargo esto no significa que podamos hacer lo que nos venga en gana y registrar todo lo que nuestros hijos hacen o dejan de hacer. Se trata de encontrar un equilibrio, siendo conscientes siempre de que hablamos de menores.  Con edades comprendidas entre los 6 o 7 años y hasta los 17  las formas de control deben varias según la edad.  Hay que tener criterio y sentido común, para no invadir su intimidad, a partir de una edad,  salvo que consideremos que esos contactos le ponen en situación de riesgo. 

Menores sí, pero con derechos y privacidad

Los menores de edad también tienen sus derechos y entre ellos se encuentra el artículo nº 18 de la Constitución española, relativo a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. No obstante, los menores hasta su mayoría de edad son responsabilidad de sus padres o tutores legales por lo que podría llegar a ser legítima una invasión de su privacidad en casos como el anteriormente comentado o cuando haya sospechas de situaciones peligrosas.

De todos modos, debemos tener en cuenta que intentar controlar todo lo que hacen es una tarea imposible y que lo mas eficaz siempre será mostrarnos como una figura confiable a la que no duden en acudir en caso de problemas. 

Además como padres, debemos ser asertivos y saber cuando y como ir dejando a nuestros hijos formar parte de las redes sociales. (Recordamos que por ley, en España los menores de 14 años tienen prohibido su registro en las redes sociales, salvo las específicas para niños). 

¿Tienes [email protected] menores de edad?

Descarga el eBook Guía 2018 de Seguridad Digital Familiar con la selección de consejos esenciales para proteger a tus hijos en internet y redes sociales.