Guía para prevenir abusos sexuales: “La Regla de Kiko”

Como siempre defendemos en Gaptain, la educación  y el diálogo con los hijos son clave para afrontar este tipo de situaciones y aún más para poder evitarlas. Darle a nuestro hijo las herramientas adecuadas, harán mas fácil que sepan identificar un problema. Cuando lo que está pasando no tiene por qué estar pasando y cómo ponerle freno y solución. En este caso, te planteamos aquí “La Regla de Kiko”. Una sencilla guía elaborada por el consejo de Europa que tiene como finalidad la prevención ante los abusos de pederastas.

Un apoyo sencillo que sirva de guía a padres, madres y educadores para explicar a los menores dónde otras personas no deben establecer contacto físico, cómo reaccionar ante ciertas situaciones y también cómo pedir ayuda. En definitiva, una iniciativa enfocada a explicar a los menores ciertos aspectos relacionados con el abuso, sus consecuencias y cómo evitarlo. La Regla de Kiko tiene 5 aspectos importantes:

1. Tu cuerpo es tuyo

Debemos enseñar a los niños que su cuerpo les pertenece y que nadie puede tocarles sin su permiso. Los niños tienen derecho a no querer que les den un beso o les toquen, incluso cuando se trata de una persona a la que quieren. Se debe enseñar a los niños a decir “No” de forma inmediata y firme a un contacto físico inapropiado, a alejarse de situaciones no seguras y también a  contar sus vivencias a un adulto de confianza. Es importante subrayar que deben insistir hasta que alguien les tome en serio. 

2. Buena forma de tocar/mala forma de tocar

Debemos decir a los niños y niñas que no está bien que alguien mire o toque sus partes privadas, o que les pidan que miren o toquen las partes privadas de otra persona. “La Regla de Kiko” les ayuda a reconocer un límite evidente y fácil de recordar: la ropa interior. También ayuda a los adultos a iniciar una conversación con los niños.

3. Secretos buenos/secretos malos

Los secretos son una táctica primordial de las personas que cometen abusos sexuales. Por este motivo es importante enseñar a los niños la diferencia ente los secretos buenos y malos, y crear un clima de confianza. Cada secreto que les preocupe, les haga sentir incómodos, les asuste o les ponga tristes no es bueno y no debería mantenerse; deberían contarlo a un adulto de confianza (padre, maestro, orientador, oficial de policía, médico, etc.).

4. La prevención y la protección son responsabilidades que incumben al adulto

Cuando los niños son objeto de abuso sienten vergüenza, se sienten culpables y tienen miedo. Los adultos debemos evitar crear tabúes en torno a la sexualidad, para asegurarnos de que los niños sepan a quién dirigirse si están preocupados, nerviosos o tristes. Los niños pueden percibir que algo no está bien pero puede que no sepan cómo explicarlo ni a quién contárselo. Los menores deberían sentir en todo momento que pueden hablar con sus padres sobre este tema.

5. Otros consejos útiles para acompañar “La Regla de Kiko”

En la mayoría de los casos, el autor es alguien que el niño conoce. Es particularmente difícil para los niños pequeños comprender que alguien que les conoce pueda abusar de ellos.Debemos acostumbrar a los niños a informen con regularidad a sus padres, madres, cuidadores y educadores de la existencia en su entorno de alguien que da regalos, pide que se mantengan secretos o trata de pasar tiempo a solas con un niño. Informar a los adultos de todo ello debe ser una norma establecida tanto en casa como en la escuela o cualquier otro lugar donde los niños suelan estar.También es cierto que en algunos casos, el autor es un extraño. Ante estas situaciones hay que enseñar a los niños reglas simples sobre el contacto con los extraños.

Si quieres consultar el material completo, te lo ponemos fácil:  Aquí encontrarás toda la información que necesitas al respecto


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