La Inteligencia Artificial ya está aquí: ¿estamos preparados/as?

Cómo ha evolucionado la IA

INTRODUCCIÓN

A nadie se nos escapa que, desde hace tiempo vivimos conectados a internet. A través del móvil, el ordenador, los altavoces inteligentes o las redes sociales, Internet está presente en casi todo lo que hacemos.

Pero, si hay una palabra que lo está cambiando todo en los últimos meses o años es: Inteligencia Artificial.

La inteligencia artificial se ha colado en nuestras vidas casi sin darnos cuenta. La usamos cuando pedimos a un altavoz que ponga música, cuando el móvil nos corrige una palabra, cuando Netflix nos recomienda una serie, cuando Amazon nos ofrece los productos que necesitamos o incluso cuando nuestros hijos e hijas hacen los deberes con ayuda de chat GPT o herramientas similares.

La IA ya no es algo del futuro, es parte del presente.

Y como todo lo nuevo, trae cosas muy buenas… pero también riesgos. Puede ayudarnos a aprender, a comunicarnos o a trabajar mejor. Pero también puede confundirnos con noticias falsas, manipularnos con anuncios o incluso imitar la voz de alguien para engañarnos.

Como suele ocurrir, los y las menores, las personas mayores y quienes no están tan acostumbrados al uso de la tecnología son los que más pueden verse afectados por estos riesgos. 

Por eso, desde Gaptain apostamos por hablar en familia y en los entornos educativos de lo que significa la inteligencia artificial: qué ventajas tiene, qué peligros puede traer y, sobre todo, cómo podemos usarla en nuestro beneficio, de forma segura y con sentido crítico.

Y para seguir profundizando en estos temas, durante las próximas semanas estaremos colaborando con la Cadena SER Euskadi en el espacio AbIAn. De la mano de Aloña Velasco, de forma semanal (Domingos a las 13.30h) hablaremos de Inteligencia Artificial, ciberseguridad, privacidad, desinformación, convivencia digital y mucho más.

Chat GPT gratis

QUÉ ES Y CÓMO HA EVOLUCIONADO LA IA HASTA HOY

Pero antes de analizar los riesgos y oportunidades que nos brinda esta nueva tecnología, intentaremos sentar las bases de lo que es la IA y como hemos llegado hasta lo que tenemos hoy en día. 

Podemos definir la IA de muchas formas, pero, sin entrar en tecnicismos, podemos decir que la IA es una parte de la informática que habla sobre programas que son capaces de hacer tareas que hacemos los humanos y que, para hacerlas, necesitamos usar nuestra inteligencia. 

Aunque parece que es algo reciente, el término IA se usó por primera vez en los años 50, desde entonces ha cambiado mucho, veamos algunos de los hitos más importantes por los que ha pasado la IA. 

Años 50–60: los primeros pasos

Aquí nace la idea de que una máquina pueda “pensar”. Alan Turing plantea su famoso test: si una persona no distingue si habla con una máquina o con un humano, ¿podemos decir que la máquina es “inteligente”?

En 1956, en la Conferencia de Dartmouth, se acuña el término Inteligencia Artificial

En esos años, los programas funcionaban a base de reglas: “si pasa esto, haz esto otro”, como un gran libro de instrucciones. Para que funcionara bien, teníamos que darles todas las opciones posibles. 

Años 70: las primeras decepciones

En los años 70, los investigadores intentaron “meter” en una máquina el conocimiento de un médico, un ingeniero o un técnico. La idea era que el ordenador pudiera responder preguntas igual que lo haría un especialista. Pero, para cubrir todas las situaciones posibles había que escribir miles y miles de reglas a mano, y cada vez que surgía un caso nuevo, había que actualizarlo. Era muy caro de mantener y muy rígido.

Con el tiempo, se vio que este enfoque era poco práctico, y de ahí vino el primer “invierno de la IA” en el que se recortaron las inversiones y el interés bajó.

Años 80: los sistemas expertos

Con más potencia de cálculo y mejores herramientas que en los años anteriores (se vuelve a hablar de redes neuronales, inspiradas en el cerebro humano), la IA resurge con los llamados sistemas expertos, programas que imitaban la forma de razonar de un especialista. 

Ya no eran simples “listas de reglas”, sino que eran capaces de razonar un poco más: combinar reglas, sacar conclusiones nuevas y explicar por qué daban un resultado.

Pero mantener estos sistemas era muy caro y poco práctico, lo que llevó a otro “invierno” de escepticismo.

Años 90: nace el aprendizaje automático moderno

El Machine Learning (aprendizaje automático) despega. Ya no hay que programar cada regla, sino que las máquinas aprenden patrones a partir de los datos. Se crean algoritmos como los árboles de decisión o los Random Forest. 

En 1997, la supercomputadora Deep Blue de IBM derrota al campeón del mundo de ajedrez Garry Kasparov, marcando un hito histórico.

2000–2010: la era de los datos masivos

Con la expansión de Internet, aparecen cantidades enormes de información que permiten mejorar el aprendizaje de las máquinas potenciando el Machine Learning. 

Esto da lugar a avances importantes en herramientas de uso “cotidiano”: mejores traductores automáticos, filtros de spam y sistemas de recomendación como los de Netflix o Amazon.

En estos años también surgen los primeros asistentes de voz como Siri (2011), Google Now (2012) o Alexa (2014), y los coches autónomos comienzan a probarse en competiciones como el DARPA Grand Challenge.

2010–2016: nace del Deep Learning

El Deep Learning (aprendizaje profundo) podríamos decir que es una evolución del Machine Learning que usa redes neuronales con muchas capas, lo que permite a las máquinas aprender de forma más compleja. 

En 2016, AlphaGo derrota a un campeón mundial de Go, un juego mucho más difícil que el ajedrez, mostrando el poder de estas técnicas.

2017–2020: los Transformers y el salto al lenguaje natural

En 2017 aparece el modelo Transformer, una nueva arquitectura que revoluciona la forma de procesar texto. Gracias a esto, los modelos de IA no entienden solo las palabras sino que entienden el contexto de las frases. 

Surgen los primeros GPT de OpenAI (GPT 1, 2, 3) que son capaces de generar texto coherente y creativo.

2021–2024: la IA generativa llega al gran público

Por primera vez la IA es capaz de crear contenido nuevo a partir de lo que ha aprendido. 

Se popularizan las herramientas que generan imágenes, voz o vídeo a partir de texto, como DALL·E o Stable Diffusion. 

En noviembre de 2022 aparece ChatGPT, que acerca la IA conversacional a millones de personas: podemos hablarle a la IA en lenguaje natural, como hablaríamos con cualquier persona, y en nuestro propio idioma. 

Poco después llegan modelos más potentes como GPT-4 (2023), capaces de razonar mejor. En 2024 los modelos de razonamiento (piensan antes de contestarnos) y nos permiten combinar texto, imágenes, audio o vídeo. Por primera vez podemos comunicarnos usando la voz.

Al mismo tiempo, diferentes gobiernos y la Unión Europea (AI Act) impulsan leyes para regular el uso de la IA.

2025: el presente inmediato – los agentes IA

Hoy la IA empieza a dar un paso más: no solo responde, sino que puede ejecutar tareas por sí misma como un agente autónomo. Es decir, no solo contesta, sino que también hace cosas en nuestro lugar, lo que abre grandes oportunidades… y también nuevos riesgos que aún estamos aprendiendo a gestionar.

Evolución de la IA

Nuestro presente y futuro con la IA

La inteligencia artificial no es una moda pasajera: es una tecnología que ha llegado para quedarse y que va a transformar la forma en que trabajamos, estudiamos, nos comunicamos e incluso cómo entendemos el mundo. 

Estamos viviendo un momento único: el nacimiento de una tecnología que va a marcar nuestra vida durante décadas. Y eso nos da una gran oportunidad: la de aprender desde el principio a convivir con ella.

En el pasado, hemos cometido muchos errores al incorporar tecnología en nuestras vidas. Si ponemos como ejemplo las redes sociales, el problema se ve muy claro. Fuimos demasiado rápidos en adoptarlas y no pensamos en las consecuencias. 

Niños, niñas y adolescentes tuvieron acceso sin límites, durante años apenas hablamos de limitaciones por edad, de normas, de acompañamiento o de educación digital. Hoy tenemos leyes que prohíben el acceso a menores de ciertas edades pero aún estamos discutiendo cómo garantizar que eso se cumpla. Y ya conocemos las consecuencias: dependencia del móvil, pérdida de atención, problemas de salud mental, exposición de la intimidad… 

Con la inteligencia artificial tenemos la posibilidad de hacer las cosas de otra manera, de hacerlo mejor sobre todo con los y las menores. No se trata de prohibir, sino de acompañar y educar, de enseñar a nuestros hijos, hijas y alumnado a usarla con criterio, de manera responsable y con un enfoque ético. Y también de formarnos como adultos, porque no podemos guiar a los más jóvenes si no entendemos mínimamente qué tenemos entre manos.

Por supuesto, las leyes y las normas son necesarias. La Unión Europea ya trabaja en ello con iniciativas como el AI Act, pero la realidad es que la regulación siempre llega tarde. Primero se crea la tecnología, luego se legisla, y después hay que hacer que esas normas se cumplan. En ese tiempo, la IA ya está entre nosotros. 

Por eso, no perdamos el tiempo. Aprendamos de lo vivido con internet y las redes sociales, y pongamos el foco en la prevención y en la formación

Aprendamos a usar la IA de forma consciente, crítica y responsable, acompañando a los más vulnerables

La IA puede convertirse en una gran aliada: en nuestra casa, en el colegio, en el trabajo, en la salud y en la sociedad en general. Puede ser una herramienta que sume, que nos ayude, que forme parte de nuestra vida de manera positiva. La diferencia la marcará cómo decidamos usarla.

Con la IA empezamos casi de cero: ¿podremos hacerlo bien desde el principio?

igor omilaev gVQLAbGVB6Q unsplash | Educación digital | Salud digital | Bienestar digital

gaptainWrojo e1512172156943 | Educación digital | Salud digital | Bienestar digital
Acerca de Gaptain
Bienestar digital . Educación digital
Gaptain tiene como misión ayudar a las personas a utilizar la tecnología de forma segura y saludable, entendiéndola como una herramienta para conseguir un fin en su propio beneficio.