El arte como herramienta para hablar de los retos de nuestra vida digital
¿Y si en lugar de hablar de los jóvenes y de cómo utilizan la tecnología, les damos la oportunidad de contar ellos mismos qué piensan sobre ella?
Esta pregunta está detrás de Percuseve, un proyecto artístico y educativo del CE Severo Ochoa de Los Garres (Murcia) que utiliza las artes escénicas como herramienta de aprendizaje, expresión y reflexión.
Percuseve está formado por alumnado de Educación Secundaria que, a través del teatro musical, la percusión, la danza, el rap y el humor, desarrolla proyectos que conectan la educación con algunas de las cuestiones que forman parte de nuestra realidad cotidiana.
Porque educar también significa ofrecer a los jóvenes espacios para expresarse, crear, hacerse preguntas y compartir su propia mirada sobre el mundo que les rodea.
De una preocupación a un proyecto artístico
De esta manera nació A ritmo de likes, un musical original creado e interpretado por nuestros alumnos.
La obra parte de una realidad que todos conocemos: vivimos rodeados de pantallas, redes sociales, videojuegos, inteligencia artificial y nuevas formas de comunicarnos. La tecnología nos ofrece enormes posibilidades, pero también plantea retos que afectan especialmente a niños y adolescentes.
En A ritmo de likes aparecen diferentes personajes y situaciones relacionadas con el ciberbullying, la dependencia de las redes sociales y las pantallas, los videojuegos, la inteligencia artificial, la identidad digital y el bienestar emocional.
La historia nos lleva hasta la consulta de un psicólogo, donde diferentes personajes muestran distintas maneras de relacionarse con el mundo digital.
Pero hay algo especialmente importante: no son adultos hablando sobre los problemas de los adolescentes. Son los propios adolescentes quienes crean e interpretan una historia dirigida a otros jóvenes.
Y ahí reside una de las grandes fortalezas del proyecto.
Jóvenes hablando a jóvenes
Cuando un alumno sube a un escenario y habla sobre algo que forma parte de su propia realidad, el mensaje adquiere una dimensión diferente.
No pretendemos decir a los jóvenes cómo deben utilizar la tecnología. Queremos invitarles a pensar sobre ella.
¿Qué hacemos cuando una pantalla ocupa demasiado espacio en nuestra vida?
¿Cómo nos afectan los comentarios y las opiniones que recibimos en redes?
¿Qué ocurre cuando la necesidad de conseguir likes empieza a condicionar nuestra forma de ser?
¿Cómo debemos relacionarnos con la inteligencia artificial?
¿Qué consecuencias puede tener el ciberbullying?
¿Estamos preparados para construir una identidad digital saludable?
Son preguntas que forman parte de la obra y que, sobre todo, queremos que continúen después de que se cierre el telón.

Una mirada que también incluye a las personas mayores
El proyecto incorpora además un personaje de mayor edad que nos permite ampliar la mirada.
La transformación digital no afecta únicamente a los jóvenes. También supone un desafío para muchas personas mayores, que tienen que adaptarse a nuevas herramientas y formas de comunicación.
A través de este personaje abordamos cuestiones como la brecha digital, los riesgos y las estafas, pero también las oportunidades que la tecnología puede ofrecer para mejorar la autonomía, la comunicación y la calidad de vida.
De esta manera, A ritmo de likes busca hablar de tecnología desde una perspectiva intergeneracional.
Crear también es aprender
El proceso de creación de la obra es tan importante como el resultado final.
Escribir, interpretar, ensayar, tocar, bailar, crear personajes, grabar contenidos audiovisuales, trabajar en equipo y enfrentarse a un escenario implica desarrollar competencias que van mucho más allá de las propias artes escénicas.
El alumnado aprende a comunicar, escuchar, colaborar, resolver problemas, expresar emociones, asumir responsabilidades y transformar una idea en un proyecto colectivo.
Y, sobre todo, descubre que también puede convertirse en creador de mensajes capaces de generar un impacto positivo en otras personas.

Una experiencia que queremos compartir
A ritmo de likes nació en un centro educativo de Murcia, pero creemos que las preguntas que plantea pertenecen a toda la sociedad.
Por eso, desde Percuseve estamos buscando oportunidades para mostrar el trabajo realizado con nuestros alumnos y llevar el proyecto a otros espacios.
Nos gustaría poder participar en jornadas educativas, congresos, encuentros sobre infancia y juventud, programas de educación digital, actividades para centros educativos, universidades, campañas de sensibilización, festivales, teatros o iniciativas relacionadas con el bienestar digital y la convivencia.
También estamos abiertos a desarrollar colaboraciones que permitan adaptar la propuesta a diferentes públicos y formatos.
Creemos que mostrar el trabajo del alumnado fuera del aula es también una forma de reconocer su esfuerzo y de demostrar que los jóvenes no solo tienen mucho que aprender: también tienen mucho que aportar.
Seguir dando voz al alumnado
Este año, además, Percuseve ha recibido el Premio del Consejo Escolar de la Región de Murcia 2026, un reconocimiento que nos anima a continuar utilizando la educación y las artes escénicas para abordar cuestiones que preocupan a nuestra sociedad.
Nuestro objetivo ahora es seguir creciendo, compartir lo aprendido y encontrar nuevos espacios donde nuestros alumnos puedan mostrar lo que han creado.
Porque A ritmo de likes no quiere quedarse únicamente en un escenario.
Quiere provocar conversaciones.
Quiere generar preguntas.
Quiere que los jóvenes se reconozcan en las historias que cuentan sus compañeros.
Y quiere demostrar que cuando damos a nuestros alumnos la oportunidad de crear, también les estamos dando la oportunidad de transformar la realidad que les rodea.
Desde Percuseve seguimos buscando instituciones, centros educativos, universidades, asociaciones, empresas y proyectos que quieran abrir un espacio a esta experiencia y ayudarnos a llevarla a nuevos públicos.
Porque, al final, un proyecto creado por jóvenes merece también ser escuchado por toda la sociedad.





