La educación sexual favorece una vida más saludable

La educación sexual favorece una vida más saludable

Vida sexual positiva, fuente de salud y bienestar

En una conferencia reciente en Vidaurreta (Navarra) sobre cómo disfrutar del sexo en la vejez,  una de las mujeres participantes tuvo la valentía de decirme, una vez que acabó la  charla, que cuando hacía el amor con su marido, al día siguiente los dos estaban más contentos y se sentían  más cercanos.

Pues bien, hace ya varias décadas, nada menos que en 1975, la Organización Mundial de la Salud estableció los conceptos de sexualidad sana salud sexual advirtiendo de la necesidad de prestar atención a esta área de nuestra salud que tienen que ver con la sexualidad y la reproducción.

La vida sexual positiva puede ser una fuente de salud y bienestar, pero también puede ser una fuente de dolor y sufrimiento para las mujeres y los hombres que viven experiencias negativas, especialmente si se trata de adolescentes.

¿Que implica esto? Bueno, que entre todos/as, tenemos dos tareas a desarrollar:

1./ La prevención: Es decir evitar riesgos como el embarazo no deseado, las infecciones sexuales, y otros riesgos derivados de una conducta sexual inadecuada (parafilias, prostitución, abusos y agresiones sexuales, sexting, acoso…etc.)

2./ La promoción de la salud sexual: Que cada persona pueda, si así lo desea, tener una vivencia sexual placentera, saludable, divertida -que también es salud- y libre, a lo largo de toda su vida.

 

Autor: José Luis García, Dr. en Psicología especialista en Sexología

Serie: Educación Sexual para Gaptain. Vol. IV    Artículo: La educación sexual favorece una vida más saludable

 

¿Donde estamos en materia de salud sexual?

Amable lector/a, en tu opinión  ¿Cuál es la situación en nuestro medio?. ¿Cómo estamos en salud sexual? Nosotros pensamos que queda mucho camino por recorrer para normalizar la atención clínica y educativa en esta área

Mientras tanto, mientras llega una educación sexual profesional, nuestros/as adolescentes continúan abandonados a su suerte, informándose de los asuntos sexuales fundamentalmente a través de internet y de las películas porno. Luego no nos habría de extrañar que los abusos y las violaciones sexuales, de los que dan cuenta casi a diario los medios de comunicación, estén creando una alarma social.

Según nuestra experiencia docente, en muchas familias tampoco parecen darse las condiciones más favorables para una comunicación explícita en estas cuestiones.

Muchos padres y madres repiten, con escasas variaciones, lo que les ocurrió a ellos/as: Hablar poco y de cuestiones más bien biológicas y preventivas. Y a las chicas decirles “Ten cuidado” y cada cual interpreta lo que eso quiere decir.

Otra mujer, en la conferencia antes citada, nos decía que su abuela le advertía: “De cintura para arriba no hay problema. Nunca le dejes de cintura para abajo”.

 

La educación sexual sigue siendo la asignatura pendiente en España

Las cosas han cambiado. Quiero insistir en que el consumo masivo de pornografía por parte de la  juventud es gratuito, 24 horas al día, todos los días del año, sin ningún tipo de supervisión ni control en su móvil u otros dispositivos de acceso a Internet. Es un coche de fórmula uno en manos de un/a chico/a de 12 años. Algunos comienzan a los 10 años.

Es preciso que el padre y la madre asuman su responsabilidad en la educación sexual, porque muchos jóvenes piensan que lo que ven en las películas porno debe ser lo normal. Y luego nos asustamos porque hay muchas “manadas”.

¿Sabíamos que una de los subgéneros de pelis porno que más ven los jóvenes, son las relaciones sexuales en grupo?: varios chicos con una actriz porno que, además, le encanta y disfruta con que le den unos cachetes mientras todos la penetran por todos los sitios. Estamos ante un problema  relacionado con la salud de una gravedad extrema. 

Cabría solicitar a los partidos políticos que excluyan de sus debates los asuntos concernientes a la Sexología y a la educación sexual, porque se trata de salud, como la atención en la alimentación o la oftalmología, por poner un ejemplo. ¿Se imaginan broncas permanentes por tratar de mejorar la atención en salud de las mujeres embarazadas? Sería impensable e inaceptable.

 

educación sexual adolescentes vida sexual positiva

El sexo le interesa prácticamente a todo el mundo en mayor o menor medida

 Cada nueva controversia es un freno para el proceso de normalización anhelado. Y hurta a los niños y a las niñas, a los/as jóvenes su derecho a recibir una adecuada atención en esta área, dejándoles desprotegidos. Muchos docentes prefieren no intervenir en la escuela, ante esa controversia. Algunas familias tienen miedo a apoyar ciertos programas escolares por esas broncas permanentes.

La educación sexual puede influir en otros aspectos de la salud. Por ejemplo, ahora que hay un intenso debate público sobre las agresiones sexuales de algunos hombres sobre mujeres, pensamos que la ley y el castigo son insuficientes para acabar con estos abusos deleznables.

Educar en una vida sexual positiva podría evitar algunos de estos problemas y, por otra parte, es de las pocas maneras que tenemos para prevenir a futuros agresores, por ejemplo. ¿En cuántas familias se dice – y además no hay que olvidar que como más se educa es con el ejemplo- a los chicos, sistemáticamente, que nunca bajo ningún concepto vejen, insulten, abusen, agredan, se aprovechen, se rían… de una chica? ¿Les gustaría que fuera su hermana, su novia, su madre? Ni de ningún chico tampoco.

Que le digan, también sistemáticamente, que las relaciones sexuales son maravillosas solo cuando ambos consienten y lo desean libremente. Que los besos y los abrazos tiernos, de mutuo acuerdo, son la mejor manera de decirle a una chica que la quieren, la desean y la valoran. De respetarla y de respetarse a sí mismo.

Tratarla como le gustaría que le trataran a él. Ni más ni menos.

 

José Luis García es autor de libro “ Sexo, poder, religión y política”.

 

¡Mantente informado!

Escribe tu email para recibir alertas de nuevos retos virales peligrosos para niños.

Te has suscrito correctamente, ¡muchas gracias y bienvenido a Gaptain!

Share This