La lucha contra el acoso escolar o bullying

En Gaptain hemos hablado en otras ocasiones sobre el acoso escolar o bullying y sobre el ciberbullying. Dándote las claves para detectar a tiempo si tu hijo es víctima de ello y las pautas para actuar de la manera más efectiva. Pero, ¿qué ocurre si tu hijo es el agresor y no la víctima? Es difícil aceptar que pueda ser así, pero la negación no soluciona nada. Debes aceptar lo que ocurre y tomar medidas. Por eso es importante que, como padre o madre, tengas todas las herramientas para poder educar a tus hijos en este tipo de situaciones y comportamientos. Algo que buscamos fomentar desde nuestro programa Educación Familia Digital.

El acoso escolar o bullying en cifras

En España el 1,6% de niños sufren bullying de forma diaria, más del 5% lo sufren de manera esporádica y el 37% sufren ciberacoso. Internet ha conseguido llevar este problema a un nuevo nivel, donde las agresiones no terminan al acabar las clases. ¿Quién no ha visto en la televisión los vídeos que circulan por la red sobre palizas, insultos o vejaciones? Llegados a este punto, ¿cuál es la solución real a este problema? La respuesta es clara: invertir en la educación de valores.

¿Cómo saber si tu hijo es un acosador?

Existen ciertos indicadores que pueden estar poniendo de manifiesto una conducta agresiva con sus compañeros de colegio:

  1. Ausencia de empatía frente al sufrimiento de los demás: le cuesta meterse en la piel de los demás y no parece sentirse mal o arrepentido por sus comportamientos.
  2. Baja empatía: la falta de seguridad propia puede desencadenar demostraciones de poder sobre otros. La necesidad de hacerse notar y un gran sentido del ridículo se exterioriza de manera agresiva.
  3. Actitud prepotente y dominante con familia y amigos.
  4. Comportamientos agresivos: es normal que en momentos sienta rabia. Pero esa rabia debe estar controlada. Los niños con tendencia a acosar se enfadan con facilidad, no toleran la frustración, son caprichosos y exigentes.
  5. Incapacidad para reflexionar: no relaciona actos y consecuencias. Esto suele ocurrir cuando los adultos no saben o no se preocupan de enseñarle esa relación causa-efecto.
  6. Falta de habilidades para la resolución de conflictos: carece de las herramientas sociales necesarias para enfrentarse y resolver un conflicto. Ante esta situación, se frustra, pasa a la ira y acaba cometiendo actos agresivos contra los demás.
  7. Comentarios despectivos o burlas hacia compañeros de clase.
  8. Notificaciones del centro escolar por peleas.
  9. Negativa a seguir las normas: hace su voluntad y no tiene límites. Esto viene provocado por una ausencia de control parental.
  10. Negativa a asumir la responsabilidad de sus actos y a pedir perdón por ellos.
  11. Manía persecutoria: cree que los demás están en su contra y que el mundo es un lugar hostil donde la única defensa es atacar.

Pautas para que tu hijo deje de participar en el acoso escolar o bullying

  1. Habla con él: busca un buen sitio para conversar, donde estéis tranquilos en todo momento y se os permita mantener una actitud positiva.
  2. Déjale claro que no apruebas ese comportamiento y que esa actitud no está permitida en la familia.
  3. Analiza el problema y sus motivos: debes obtener toda la información que puedas de tu hijo para entender de donde parte el problema que tiene.
  4. Busca soluciones: una vez que tienes toda la información es importante que transmitas a tu hijo los valores de los que carece de forma calmada y serena. Además, debes decidir las consecuencias que tendrá para él este incidente así como las medidas tomadas respecto a la víctima y el centro escolar.
  5. Enséñale buenas conductas.
  6. Seguimiento de las medidas: es de vital importancia que hagas un seguimiento del incidente, apliques las medidas acordadas, vigiles el uso de redes y colabores para que la situación no se vuelva a repetir.

Los beneficios de reaccionar a tiempo

Una reacción a tiempo de los padres y del colegio es vital para redireccionar la actitud del menor. Pero antes de llegar a esta situación, se debe inculcar a los niños valores como el respeto, la empatía, la solidaridad…Algo que cobra especial relevancia en el mundo hiperconectado en el que vivimos. Por eso es importante contar con herramientas que te ayuden en esta tarea como nuestro programa Educación Familia Digital.

¡Todos juntos acabaremos con el bullying!

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