Detectar el acoso escolar y ciberbullying lo antes posible es vital

Al leer este texto podemos pensar “A mi hijo no le pasa esto, él está perfectamente”. Sin embargo, la mayoría de veces el ciberbullying y acoso escolar es mudo, y en ocasiones también ciego. El colegio/instituto e internet deberían ser siempre lugares de aprendizaje y sitios donde los jóvenes se sientan seguros para divertirse, aprender y socializar. Pero está claro que no siempre es así. Hay veces que para el menor, ir al colegio puede convertirse en el peor de los peligros cuando aparece el bullying. Por eso recomendamos utilizar un servicio de protección online familiar como el de Gaptain para que los padres puedan educar eficazmente a sus hijos en materia digital, les ayuden detectar y bloquear situaciones peligrosas para sus hijos, y supervisen a la vez que limitan el tiempo de uso de internet y móviles fácilmente.   

¿Qué es el bullying?

El primer paso para poder identificar un problema es conocerlo. Es normal que, por ejemplo, en un momento concreto de su vida escolar, nuestro hijo tenga una pelea o una riña con algún compañero. Pero es cierto que si se producen agresiones psicológicas o físicas de forma constante y a lo largo del tiempo, estamos hablando de acoso escolar. Donde además hay una víctima, que está sola, frente a uno o varios acosadores e incluso observadores.

Síntomas de que mi hijo sufre acoso

En ocasiones es una pequeña cosa la que nos alerta y nos hace mirar con ojo más crítico las reacciones y comportamientos de nuestro hijo. Generalmente, en estos casos se detectan síntomas como:

  1. Tristeza repentina
  2. Menor rendimiento escolar
  3. Cambios de humor, ansiedad
  4. Excusas para no ir a clase
  5. Quejas y malestar físico antes de ir al colegio
  6. Querer evitar las actividades con sus compañeros
  7. Pedir dinero a los padres con frecuencia
  8. Pèrdida o rotura de material escolar o la ropa

Aparte de todas estas manifestaciones, que podrían inducir a pensar que nuestro hijo sufre acoso escolar, hay que tener en cuenta la posibilidad de un acoso virtualAcoso también conocido como Ciberbullying  donde la agresión se manifiesta  a través de las redes sociales, whatsapp y otras aplicaciones móviles mediante insultos, amenazas o exclusión.

¿Qué hago si mi hijo sufre bullying?

En primer lugar, debemos saber que ante esta situación, como padres, no estamos solos. La comunidad educativa, los profesores, orientadores y cargos del centro escolar están para apoyar y para solucionar esta situación. En muchas ocasiones, existen protocolos establecidos que ellos mismos ponen en marcha cuando se ha identificado el acoso escolar.

Principalmente, la detección temprana y la rápida actuación son claves para ayudar y no ocasionar un trauma al menor que lo sufre. Para ello es importante establecer confianza con el menor y hacerle sentir seguro. Muchas veces el lugar donde suele identificarse, si el niño decide contarlo es en la confianza del hogar, pero también los profesores son de mucha ayuda. Es por ello que el primer paso es hablar con él, haciéndole ver que tiene nuestro apoyo y seguridad. Una vez que ha sido detectado, debe notificarse o bien a la familia o bien al colegio para tomar cartas en el asunto. Para la víctima será también de ayuda un psicólogo especializado en temas de acoso escolar.

Identificar el acoso escolar a tiempo

En muchas ocasiones, ni siquiera los acosadores ni los observadores son conscientes del daño que pueden llegar a causar. Las víctimas de acoso escolar, en contra de  lo que algunos puedan pensar, no crecen siendo niños más resistentes, sino todo lo contrario. No es bueno para el desarrollo de su personalidad ni para el desarrollo de su vida. Por eso es tan importante la prevención y la concienciación,  tratando el tema en las aulas y en casa. Que los niños sepan por qué está mal y las consecuencias de hacerlo o sufrirlo es muy importante.

En el caso de los padres, es importante dedicar tiempo a nuestros hijos, hablar con ellos y preguntarles como están. Ser un pilar de confianza para que, si se diese el caso, tenga la suficiente seguridad para saber  que nos  importa y vamos a hacer algo al respecto.

En el caso de los educadores (aunque ellos ya lo saben) hay que estar siempre alerta en las aulas, pues muchas veces estos casos suceden dentro de ellas. Conseguir un buen clima en la clase y favorecer la comunicación ayuda a prevenir el acoso escolar. Y por supuesto, en el caso de los menores, no participar de estos abusos, ni siquiera siendo observador. 

Recuerda que en Gaptain encontrarás soluciones que te ayudarán a proporcionar un entorno conectado seguro a tus hijos.

 

Riesgos de internet para niños